Siempre se puede confiar en una madre. Y fue la de Frances, con su empujoncito un poco sin querer y un poco queriendo, quien le dio a Jazmín su primera victoria del campeonato.
Viva el feminismo y, a las empresas que hacen barandas, empiécenlas a hacer un poco más fuertes que ocurren muchos accidentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario